martes, 21 de enero de 2020

Sous les ponts de Paris- Andre Toffel


Cierro los ojos e inmediatamente estoy sentada a tu lado, desayunando un gran plato de avena y un vaso de chocolate con leche
no puedo encontrar por mas que busque en mi cabeza un recuerdo mas perfecto y es que lo tiene todo, incluso puedi sentir el calor de la mañana colandose por la ventana...
Las visias a tu casa siempre fueron para mi las mas esperadas de la vida, desde el momento de preparar la ropa para el otro dia y montarme en la parte trasera del auto para el mejor espectaculo de mi vida, el camino a tu casa, es el recorrido que mas disfrute siempre y creo que solo cuando lo recorria en su auto me parecia taaan fantastico, en diciembre, las luces de las casas o de las propias avenidas me parecian un cuento maravilloso en el que yo me paseaba , llegar a tu casa, siempre fria y silenciosa y al mismo tiempo calida y acogedora, toda una aventura merendar rápidamente para subir corriendo y bañarnos en la tina y después recostarme en esa inmensa cama para pasar siempre lo mismo, el insomnio.... Escucho los sonidos de los autos y la gente que pasa por la calle, y ver la luz de tu habitación que se cuela por debajo de la puerta, me levanto con sigilo para no despertar a nadie y entro despacio para descubrirte sentada en tu silla escuchando la radio, tu mirada siempre cálida y bondadosa, el frutero junto a tu cama siempre rebozante de enormes manzanas rojas que pasaban a ser el bocadillo nocturno, acompañadas de un vaso de agua con sabor muy peculiar.... Es gracioso como hoy una canción me lleva de regreso a tantas veces que cepillaste mi cabello, tantas veces que me senté a tu lado a conversar y lo más curioso es que hoy escucho tu voz en mi cabeza cantando esta canción un domingo en la mañana que se hizo eterno un día de abril

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