sábado, 4 de abril de 2020

ansiedad

En estos días de encierro y astio, se vuelve más denso el aire... Los pensamientos se vuelven corporeos y comienzan a dar vueltas a mi alrededor, puedo sentirlos, en ocasiones, se lanzan contra mi y terminan noqueandome por horas y al despertar se han ido, pero solo para dejar espacio para una nueva oleada de contrincantes....
En estos días de encierro he indagado en toda clase de artes esotéricas y milenarias la meditación, se ha vuelto esa pastillita que toman los hipertensos por las mañanas y antes de dormir 
Mi ansiedad en el encierro camina a mi lado, conversa conmigo se acuesta en mi cama y me abraza en las noches para recordarme que no estoy sola y se duerme así acurrucada conmigo mientras yo solo fabrico ojeras nuevas para la mañana....
En estos días en los que mi cuerpo no puede estar escapando del desastre nos me ha qu dado más remedio que ir buscando detallea absurdos para ir componiendo a ver si lavando el baño se me pasa el estrés, a ver si ordenando documentos mis días se vuelven apacibles... Cómo si el desastre estuviera afuera y no en los estantes de mi mente.
Lo que pasa es que intento arreglar lo que. Veo para seguir pensando que yo estoy al mandó... Aunque quien me manda hacerlo sigue siendo mi  nueva roomie... Mi ansiedad

martes, 21 de enero de 2020

Sous les ponts de Paris- Andre Toffel


Cierro los ojos e inmediatamente estoy sentada a tu lado, desayunando un gran plato de avena y un vaso de chocolate con leche
no puedo encontrar por mas que busque en mi cabeza un recuerdo mas perfecto y es que lo tiene todo, incluso puedi sentir el calor de la mañana colandose por la ventana...
Las visias a tu casa siempre fueron para mi las mas esperadas de la vida, desde el momento de preparar la ropa para el otro dia y montarme en la parte trasera del auto para el mejor espectaculo de mi vida, el camino a tu casa, es el recorrido que mas disfrute siempre y creo que solo cuando lo recorria en su auto me parecia taaan fantastico, en diciembre, las luces de las casas o de las propias avenidas me parecian un cuento maravilloso en el que yo me paseaba , llegar a tu casa, siempre fria y silenciosa y al mismo tiempo calida y acogedora, toda una aventura merendar rápidamente para subir corriendo y bañarnos en la tina y después recostarme en esa inmensa cama para pasar siempre lo mismo, el insomnio.... Escucho los sonidos de los autos y la gente que pasa por la calle, y ver la luz de tu habitación que se cuela por debajo de la puerta, me levanto con sigilo para no despertar a nadie y entro despacio para descubrirte sentada en tu silla escuchando la radio, tu mirada siempre cálida y bondadosa, el frutero junto a tu cama siempre rebozante de enormes manzanas rojas que pasaban a ser el bocadillo nocturno, acompañadas de un vaso de agua con sabor muy peculiar.... Es gracioso como hoy una canción me lleva de regreso a tantas veces que cepillaste mi cabello, tantas veces que me senté a tu lado a conversar y lo más curioso es que hoy escucho tu voz en mi cabeza cantando esta canción un domingo en la mañana que se hizo eterno un día de abril